En la adolescencia, el suicidio está relacionado con características propias de esta del ciclo vital, como por ejemplo, dificultades en el manejo de impulsos, baja tolerancia a la frustración y la tendencia a reaccionar polarizadamente, en términos de “todo o nada”. Sin embargo, habitualmente el fin último no es el consumar la muerte, sino más bien parece ser un grito desesperado para obtener ayuda, dado que percibe su situación y a sí mismo como sin posibilidades de salida y/o esperanza.

Si el adolescente tuvo durante su infancia los factores de riesgo suicida descritos, éstos se mantienen y se potencias con algunas de las problemáticas propias de la adolescencia. En general, la historia de vida de los adolescentes en riesgo de suicidio se puede dividir en tres etapas:

  1. Infancia problemática.
  2. Recrudecimiento de problemas previos, al incorporarse los propios de la edad (cambios somáticos, preocupaciones sexuales, nuevos retos en las relaciones sociales y en el rendimiento escolar, etcétera).
  3. Etapa previa al intento suicida, caracterizada por la ruptura inesperada de relaciones interpersonales. Entre los factores de riesgo a considerar en esta etapa se cuentan:
  •  Intentos de suicidio previos
  •  Identificación con familiares o figuras públicas que cometen suicidio
  •  Alteraciones en el comportamiento sexual como precocidad, promiscuidad, embarazos no deseados u ocultos, abortos, haber sido víctima de abuso sexual o violación.
  •  Variaciones en el comportamiento escolar, como deterioro del rendimiento habitual, fugas o deserción escolar, desajuste vocacional, dificultades en las relaciones con profesores, violencia y bullyng entre compañeros, inadaptación a determinados regímenes escolares (internado por ejemplo).
  •  Compañeros de estudio con conductas suicidas
  •  Dificultades socioeconómicas
  •  Permisividad en el hogar ante ciertas conductas antisociales.
  •  Falta de apoyo social
  •  Acceso a drogas y/o a armas de fuego
  •  Aparición de una enfermedad mental, especialmente trastornos del humor y esquizofrenia

Fuente Minsal 2018”Prevención del Suicidio”